Esta semana todo lo leído se ha visto prácticamente tangible… estamos leyendo el pergamino número dos de ” El Vendedor más grande del Mundo” y empieza con la frase: “Saludo este día con amor en mi corazón.” En pocas palabras este pergamino te invita a amar a toda la humanidad pues el amor es el única arma que ablandará todos los corazones de los que te rodean y será tu mejor escudo, estrategia y aliado. Seré honesta, la primera vez que lo leí me emocioné mucho, creía que entendía lo que estaba leyendo y lo que le estaba pidiendo cambiar a mi “loca de la casa”, sin embargo, casi con el cambio de lectura hacia este pergamino llegó la prueba para probar mi entendimiento de lo que leía. Tuve la oportunidad de colaborar en un montaje de ópera en una ciudad diferente a la que vivo, estaría casi un mes fuer a de casa, y por ajuste de presupuestos, la compañía rentó una casa para las mujeres que trabajaríamos en el área de producción del espectáculo, así que algunas compartíamos recámara. Todo bien, no pasa nada, llevo mis imágenes, tarjetas, y todo el material necesario conmigo para seguir con mi hermoso camino de Master Key Experience ¿qué puede salir mal? La compañera con la que compartiría cuarto digamos que empezó siendo de pocas palabras. Saludaba y ella me contestaba casi a fuerza, pretendía entablar conversación y ella cortaba o se retiraba. Definitivamente no le interesaba crear ningún tipo de relación conmigo. Entonces, decidí respetar eso y saludar y hablar solo en caso de que fuera estrictamente necesario. “¿¡Pero cómo!?” Gritaba la loca de la casa. “¿¡Cómo es que no le interesa hablar conmigo si soy tan maravillosa!?” Y fue ahí donde mi buen trabajo de la dieta mental se desvaneció un poco, empecé a preocuparme si había hecho algo mal, si habría dicho algo que la molestara, o si a ella le faltaría algo en la vida para ser tan cortante con las personas nuevas con las que debe compartir cuarto. El segundo pergamino llegó al rescate: “En silencio y en mi fuero interno me dirigí hacia él y le digo que lo amo.” Después de hacer mi lectura nocturna, ella ya estaba dormida, me senté en mi cama viendo hacia ella y solamente pensé “Te amo, te amo, te amo…” y con toda la convicción de que eso era todo lo que yo necesitaba para sentirme tranquila con mi compañera de cuarto, me dormí. Al siguiente día todo había cambiado, ella parecía más dócil, me sonreía e incluso comenzamos a platicar. ¡Fue sorprendente! 
Empiezo a entender que los pergaminos, las siete Leyes de la Mente, los ejercicios y todo lo que vamos aprehendiendo en el camino, está ent enlazado, toda la información es la misma, solo que contada de diferentes formas para que tu subconsciente lo absorba y pueda asimilar la información…
Está semana en especial ha sido un poco complicado llevar a cabo los ejercicios como me gustaría, pero sigo adelante, ahora que he convivido con más personas fuera de casa me obligo a practicar todo lo aprendido en estas 8 semanas, es maravilloso ver que puedo ser observadora sin meterme dando opiniones, y si las hago, darme cuenta inmediatamente de ello, de que puedo compartir sonrisas y estar dando algo a todos, de que recibo algo todo el tiempo y de que en verdad el amor es la fuerza más poderosa. ¡Gracias vida por este maravilloso encuentro y porque tengo la oportunidad de darme cuanta del poder de mi mente!

