Trabajo, trabajo, trabajo… Tiempo de hacer tantos cambios, leer, meditar, visualizarte en futuro… Cada vez hay más actividades que hago por inercia. Efectos colaterales: sueños lúcidos, concentración, imágenes más claras en la mente, felicidad consciente, por mencionar algunos. Me parece que esta semana, se empiezana asentar muchos de los objetivos trabajados. La mayoría de las veces las emociones son positivas, y de pronto aparece la loca de la casa queriendo regresarme al grado de autosabotaje “al que está acostumbrada”, pero ahora es más fácil contestarle: “no chiquitita, mejor vete acostumbrando a sentirte grandiosa y exitosa”. Y así, poco a poco, ella va sediendo. Cada vez es más fácil crear entusiasmo con mis lecturas y ejercicios. También va siendo más sencillo sentir que merezco ser lo que quiero ser lo que quiero ser. El camino empieza a ponerse más interesante… ahora serán los resultados los que emepzarán a hablar.

