Semana 5

¡No lo puedo creer! La frase “Hazlo Ahora” Me a ayudado a hacer no sólo los servicios que me compromento a ejecutar antes de la fecha prometida, sino todo lo demás. Quiero decir que en automático percibo cosas que me faltan por hacer por ejemplo, en casa, si voy a recoger una toalla del piso, cuando menos me doy cuenta ya tendí la cama, doblé ropa, puse ropa sucia en el cesto, colgué los sacos de mi marido y me dispongo a arreglarme. Cuando lo pienso, no me di cuenta en qué momento sucedió. Antes no sólo me tardaba en acomodar mis cosas o arreglar la casa, sino que lo hacía de mala gana, me daba flojera, o simplemente había cosas con las que podía “seguir viviendo” si no las hacía. Qué triste.

Por otro lado, hay un cambio mucho mayor que se ha manifestado esta semana. Se nos anniversary art birthday bowpidió poner en práctica la ley de “Dar y recibir”. En pocas palabras, llevar algo a todos los lugares a los que fuere, pudiendo ser desde un pequeño objeto material hasta una sonrisa o algún cumplido y recibir los pequeños regalos que lleguen, desde un paisaje, un cumplido, o algpun objeto material con una sonrisa acompañada de un “muchas gracias”.  Darte cuenta de todos los regalos que tenemos día a día suena sencillo, para mí no fue tan difícil, si embargo, la parte sorprendente fue que, al hacerlo consciente, me di cuenta de cuántas cosas recibo al día. ¡No hay día que no reciba regalos! Es algo muy simple, pero al hacerlo consciente, me siento llena de abundancia, ¡soy rica! Darse cuenta de que ya recibes incluso más de lo que tienes oportunidad de dar es muy poderoso, pero la práctica apenas comenzaba…

Esta semana, mi esposo ha estado quedándose hasta tarde en el trabajo, a pesar de que intentaba esperarlo despierta, el sueño siempre me vencía. El lunes (apenas comenzaba la monochrome photo of couple holding handssemana) me encontraba algo molesta por esta situación. ¿Cómo es que había elegido estar con este hombre, fuera del lugar donde crecí, lejos de mi familia, para que no podamos estar juntos por lo menos las últimas horas del día? Este sentimiento no me dejaba hacer mis lecturas, menos mis ejercicios de “sentarme” y estar tranquila ni mucho menos irme a la cama a pesar de que ya me sentía cansada. Pedí ayuda a mi asesora, quien me habla con mucho cariño, diciendo que era mi vieja programación, o que tal vez algo requería aprender de esto y que estaba bien sentirme así, que lo dejara fluir. Mis ganas de estar tranquila y en paz eran más fuertes, hasta que de pronto, una voz muy poderosa surgió dentro de mi: “Mariana, tu esposo guía a los jóvenes estudiantes de universidad a estar en contacto con el arte, a que tengan experiencias estéticas que los ayuden a su formación tanto profesional como personal, a expandirse y manifestarse como los seres creativos que son… sentirte enojada porque él está colaborando con los alumnos y no contigo no es dar…”  Y las lágrimas se me salieron. Lloré y lloré. Me di cuenta que estaba siendo egoísta y que además, estaba eligiendo senirme enojada y víctima por nada. Apoyar a mi esposo con el trabajo que hace, es dar, no es “obligación” ni un tema al que

easter-bunny-easter-rabbit-bunny-couple-69816.jpegme tenga que “atener” por el simple hecho de ser mi esposo. Es una elección, así que me senté, hice mis lecturas, mi ejercicio de concentración y me quedé tan profundamente dormida, que ni si quiera me di cuenta en qué momento mi marido se metió a la cama. Él sabe que lo extraño, pero ahora más que nunca, me siento tranquila haciendo mis menesteres y siendo consciente de que cuando él da tiempo, dedicación y conocimientos, yo lo estoy apoyando para que manfieste la ley de “Dar y Recibir” y eso, también es dar de mi parte. Todavía ahora que lo escribo me conmueve la forma en cómo llegó ese pensamiento a mí.

black and white black and white depressed depression

Toda la semana ha sido dar y recibir, dar y recibir. Y antes de terminar, habrá que añadir otro punto muy importante que empezamos a poner en práctica esta semana: NO DAR OPINIONES (música de terror: ¡chan, chan chaaaaaaan!) Así es, tal como lo leen, vamos subiendo de nivel con las propuestas de crecimiento personal. No podremos dar ningún tipo de opinión a menos que seamos eruditos en el tema y nos la soliciten. Debo de admitir que he fallado un poco, ya cuendo dije cualquier cosa, me doy cuenta que la regué. Sin embargo, voy avanzando, encuentro otras formas más constructivas y sociables de participar en las conversaciones y, en ves de crear crítica, mejor doy palabras de ánimo o algún comentario con el que puedan reír los demás (me encnta poder hacer reír a la gente).  Hasta ahora, esto ha sido lo más complicado de ir subiendo de nivel… pero estoy dispuesta a callarme mis opiniones que ni cambian al mundo, ni pasa nada si no las digo. ¡A practicar se ha dicho!

Dejar un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comienza
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close